Thursday, April 20, 2006

No Coma Más Enfermedades y Cúrese Comiendo


PROFESOR NARVÁEZ, BOTÁNICO NATURISTA


Breve Orientación

Una de las mayores preocupaciones de la humanidad a través de todos los tiempos, ha sido lo tocante a la salud y mejoramiento de la raza. El hombre de antaño, guiado por el instinto o intuición, tomaba de la naturaleza los elementos indispensables para su sustento natural, las fuentes inagotables de regeneración que equilibraban su organismo, reforzando sus defensas contra el mal permitiéndole llagar a la longevidad, hasta finalizar por muerte natural.

Más tarde, con el afán de superación, surgió la medicina ALÓPATA o FACULTATIVA, y un proceso de siglos, con sus múltiples trasformaciones, nos van dejando un copioso historial que al analizarlo detenidamente, nos demuestra con hechos irrefutables la eficacia de sus métodos.

¡Vivimos en el siglo de las maravillas! Los científicos, en sus diversas manifestaciones y basados en las leyes naturales (leyes de gravedad, etc.,) han hecho avances vertiginosos y afirmativos con extraordinario provecho colectivo. En cambio, la medicina alópata (ciencia patrocinada por el estado), va creando en permanente sucesión, mundos de artificios deleznables, que desaparecen luego, ante la realidad de los hechos cumplidos. Los magos de la alquimia, en su afán de industrializar la salud y la vida de la humanidad, anuncian alborozados el descubrimiento de la nueva panacea que todo lo cura e inmuniza, y el enfermo atormentado por el dolor acude presuroso a ingerir la droga “milagrosa” con la esperanza de curar sus males, llegando al fin a la amarga conclusión, de que su organismo sigue como siempre sirviendo de conejo de laboratorio con resultados negativos. Y deque sus pequeñas economías se marchan a robustecer las arcas de los industriales farmacéuticos.

Estas consideraciones, despertaron en mi espíritu el deseo de investigar detenidamente y sin influencias académicas, sobre la etiología que altera el funcionamiento fisiológico del cuerpo humano y que la medicina facultativa o alopática, con su frondosa farmacodinamia, no ha logrado resolver satisfactoriamente.

Para hacer estas investigaciones no ingrese a la Facultad Nacional de Medicina. Para no caer en la obligada y dispendiosa rutina simétrica de los textos oficiales y por que, si es verdad que los textos orientan, también es cierto que en la mayoría de los casos anulan la iniciativa individual.

Para colmar mis aspiraciones, me hundí en el corazón de las selvas de mi patria a convivir en le trópico insalubre con los hombres del agro, verdaderos creadores de riqueza, y a estudiar en la naturaleza, libros abierto a todas las inquietudes. Muy pronto el fruto de las observaciones empezó a estimular mis ambiciones, al aplicar los conocimientos que iba adquiriendo, con la complacencia de los beneficiados, que aquellos núcleos de población rural desprovisto de todo recurso médico e higiénico.

Después de doce años de investigación permanente y, seguro ya de la eficacia de mis métodos, basados exclusivamente en los recursos que la naturaleza ha puesto a nuestro alcance, aprovechándolos en forma técnica y científica, volví a los centros urbanos a iniciar la campaña de divulgación de mis sistemas curativos, y a enfrentarme a los privilegiados de “Galeno y Esculapio”, quienes vieron en el PROFESOR NARVÁEZ un competidor “de garra” que llenó de alarma a la Federación Medica Colombiana y, como consecuencia, surgió la intriga solapada antes las autoridades de higiene para que pusiera término a mis intervenciones científicas. Esto ocurría en el año de 1936. desde entonces estoy defendiendo con decorosa dignidad la salud de mis compatriotas, y muchos de ellos han encontrado en mis sencillos métodos, curación definitiva a sus dolencias, después de sacrificar sin fruto de sus economías en consultorios, clínicas y sanatorios con resultado negativo. Con la verdad de los hechos cumplidos, he desplomado y pulverizado las murallas de componentes innobles, con que los enemigos del bien, han tratado de detener la marcha interrumpida de mis éxitos. Diariamente me conforta; para seguir adelante, la voz autorizada de millares de pacientes que ayer sufrían dolorosa enfermedad, después de agotar todos los recursos de que dispone la ciencia alopática o facultativa, hasta ser notificados de que el mal no tenía cura, gozando hoy de salud completa y rindiéndole alborozados nuevas jornadas con provecho personal y en beneficio colectivo, gracias a la eficacia de mi MÉTODO INTEGRAL NATUROPÁTICO.

Por las razones que expongo en este breve apunte, me complace el comprender que mi modesta labor, está contribuyendo al mejoramiento de la raza y, consecuencialmente, al engrandecimiento patrio.

PROFESOR NARVÁEZ
Cali, abril de 1949

Friday, April 14, 2006

Trinfo de la Naturopatia sobre la Medicina y la Cirugía Facultativa


C E R T I F I C A D O

El Suscrito Juez Primero Civil Municipal de Cali y su Secretario.

C E R T I F I C A N

Que en la fecha se ha presentado ante este despacho, el Señor POLIDORO COLLAZOS JARAMILLO, portador de la cédula electoral número 1547914 de pradera y de manera espontánea, hizo la siguiente manifestación: Que durante ocho meses, padecí de una angustiosa enfermedad que me postró al lecho y me obligó a recurrir a los servicios profesionales de muchos médicos de Cali y Palmira, sin lograr resultado satisfactorio alguno. En vista del fracaso con los tratamientos clínicos, los médicos determinaron operarme y me practicaron la intervención quirúrgica en Palmira. Esta intervención quirúrgica en lugar de mejorar mi estado de salud, trajo como consecuencia, una mayor postración pues todos los síntomas que padecía se agudizaron. Siguieron tratándome clínicamente, sin lograr resultado satisfactorio. Mas tarde, me notificaron que era necesario una segunda intervención quirúrgica y no accedí, por el fracaso de la primera. En el colmo de la desesperación, tuve la grata noticia de las maravillosas curaciones del célebre naturista PROFESOR, CONRADO NARVÁEZ y a él acudí en demanda de alivio. Me sometí a sus tratamientos y con gran sorpresa mía de mis familiares y de quienes conocieron mi postración, la enfermedad empezó a ceder y en dos meses quedé completamente curado. Hago constar que nueve meses después del tratamiento y de no sentir la más mínima dolencia doy este certificado en testimonio de gratitud al célebre naturista PROFESOR, CONRADO NARVÁEZ.

PARA CONSTANCIA FIRMO CON EL SEÑOR JUEZ Y EL SECRETARIO, HOY PRIMERO DE FEBRERO DE MIL NOVECIENTOS CUARENTA Y SEIS.

El Juez,
El Secretario
El exponente.
En la foto: el Profesor Narváez en compañía de Don. Polidoro Collazos a quien curó con sus métodos, después de que le fue practicada intervención quirúrgica sin resultado satisfactorio.

El índice del Profesor Narváez: señala la cicatriz que dejó el bisturí en la inútil intervención quirúrgica que practicaron a Don Polidoro Collazos.

DESPUÉS DE OCHO MESES DE TRATAMIENTO MEDICO Y UNA INTERVENCIÓN DE ALTA CIRUGÍA PRACTICADA A DON POLIDORO COLLAZOS SIN RESULTADO SATISFACTORIOS CURO CON LOS MÉTODOS NATUROPÁTICOS DEL PROFESOR NARVÁEZ