Tuesday, May 23, 2006

Triunfos Científicos Del Profesor Narváez En La Ciudad De Cali 1946

“Otro Espléndido Caso Clínico Logra en Cali el
Profesor Narváez Zuluaga”

Pocos días después de iniciar sus actividades científicas en la ciudad de Cali, empezaron a divulgarse los maravillosos resultados de sus tratamientos naturopáticos contra numerosas enfermedades, a las que había resultado ineficaces la ciencias alópata Sería trabajo largo y dispendioso reproducir dentro de la brevedad de un folleto todas o siquiera las más sorprendente curaciones logradas por el PROFESOR NARVÁEZ. Nos limitamos, por lo tanto, a recopilar algunos casos clínicos de que dieron cuenta varios periódicos de la ciudad, referentes a los espléndidos triunfos de este notable botánico naturista.

Leemos en el “Relator” del 28 de junio de 1946:
En nuestras oficinas recibimos ayer la visita de la señora Melba Varón de Vigo, residente en Cali en la carrera 22, número 5-10 (Barrio Bretaña) quien vino a consignar las siguientes declaraciones a propósito de la oposición qué desde algún ángulo oficial del valle se ha intentado contra el naturista botánico profesor Conrado Narváez Zuluaga.

ANTECEDENTES DEL ENFERMO

"Mi pequeño hijo Jaime, el primogénito, le debe la Vidadespués de Dios a los empeños profesionales y a los procedimientos científicos puestos en práctica por el Profesor Narváez Zuluaga.Considero como un imperativo de justicia, que obedece a sincerosdictados de mi conciencia, relatar por la prensa hechos cumplidos,en los cuales estuvo en peligró la vida de mi hijo, a la postre salvada por el Profesor Narváez Zuluaga.

TRES MÉDICOS ACTUANTES

“Mi niño continúa la señora Varón de Vigo pocos días después de nacido empezó a padecer una tremenda afección, que los médicos calificaron de dolencia hepática. Durante más de noventa días, tres galenos atendieron infructuosamente y día tras díaal suministro de fórmulas medicamentarías para mejorar al niño.Todos los esfuerzos resultaron inútiles. Mi angustia crecía a diarioy ya veía naufragadas mis esperanzas de salvar al primogénito,que se consumió en forma impresionante, como puede apreciarse enla prueba gráfica tomada durante los días en que adquirió mayorgravedad la enfermedad del nene.

DESAHUCIADO EL NIÑO

"Los tres, profesionales médicos que atendían con solicitud
al chiquillo, consideraron, al fin, él casó completamente perdido,
por lo cual decidieron no formular más medicinas, apreciando
inevitable inminente el desenlace fatal. Pueden ustedes imaginarse mi angustia!
ANTE EL PROFESOR NARVÁEZ
“Pero las madres no perdemos nunca la esperanza, cuando de salvar la vida de los hijos se trata. Numerosas amigas me aconsejaron que acudiera a buscar los servicios del Profesor Narváez Zuluaga, y fue así, desesperadamente, como me dirigí, a solicitar sus procedimientos para la curación o mejoría de mi niño.
Previamente fue tomada la fotografía de Jaime. Luego empezó el naturista y botánico a aplicarle sus métodos científicos hasta lograr de inmediato los asombrosos resultados de la quiebra del mal, a los pocos días. Al mes del tratamiento del Prof. Narváez Zuluaga, pude advertir que mi hijo Jaime estaba salvado. A los 60 días su reposición, fue completa. Á los tres meses, tomamos la segunda fotografía, qué muestra cómo el niño fue rescatando de la muerte.

RESCATADO DE LA MUERTE

“Las pruebas gráficas son más elocuentes, que mis palabras dice para, concluir la Señora Varón de Vigo y continua una réplica incuestionable a quienes han tratado de poner obstáculos a la labor científica del profesor Narváez Zuluaga, quien actuó en la curación de mi hijo, una vez que los médicos estimaron el caso de Jaime completamente perdido. Como carezco de medios económicos para pagar debidamente el inmenso servicio que debo al profesor Narváez Zuluaga, quiero testimoniarle mi gratitud imperecedera, que es también la de mis familiares, pero singularmente de una madre hondamente reconocida, divulgando su acción científica y exponiendo mi público agradecimiento por medio de la prensa. Y ya que me es difícil pagar con dinero este servicio, que, sea Dios quien premie el inapreciable beneficio que el Prof. Narváez Zuluaga le dispensó a una madre angustiada y a un niño enfermo, devuelto a la alegría del hogar”.

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En estas fotografías aparece la Señora. Melba Varón de Vigo, quien muestra el estado en que se encontraba el niño el día en que fue presentado al Profesor Narváez y 90 días después del tratamiento.